En CreayVendelo seguimos descubriendo historias que nacen desde lo más profundo. Hoy conocemos a Sandra, creadora de Arte Aljarafe, un proyecto donde la creatividad, los materiales y la intuición se unen para dar vida a piezas únicas. Su camino comenzó casi sin esperarlo, pero pronto se convirtió en una forma de expresión y conexión personal. En esta entrevista, nos cuenta cómo nació su pasión, qué siente al crear y todo lo que hay detrás de su proceso artesanal.
Para empezar, cuéntanos tu nombre y cómo se llama tu marca o proyecto.
Hola, me llamo Sandra y creé Arte Aljarafe en el año 2025.
¿Qué tipo de piezas artesanales creas con tus manos?
Tengo una impresora de corte láser en la que puedo cortar diversidad de materiales. Sin embargo, con lo que más disfruto es con la madera. La puedo marcar, tallar o cortar (o todo junto) y me gusta mezclar un poco con otros materiales: a veces pintura, otras, resina. Por otro lado, si veo algún material de descarte por ahí y me llama, trato de llevarlo a la vida.
¿Recuerdas cuándo nació tu pasión por la artesanía? ¿Cómo empezó todo?
Es muy reciente, podría decir que fue hace 4 años. Había comenzado a realizar algunos repujados en aluminio. Luego, mi marido compró la impresora láser y, poco a poco, fui aprendiendo. Nunca pensé que fuera a sacarle tanto provecho; sobre todo, me conecta con una parte mía que ha estado siempre dormida.
¿Tienes alguna creación que sea especialmente importante para ti? ¿Qué historia hay detrás?
Por algún motivo me conectan mucho los posavasos… han sido lo que más disfruto hacer; no sé si es la mezcla de la madera, el plástico, la pintura o la resina, pero encuentro en ellos un bálsamo.
¿Qué es lo que más disfrutas de ser artesano/a?
No lo sé, es una mezcla de sensaciones: ensuciarme las manos, trabajar en los diseños con vectores, tocar los materiales y mezclarlos. Son pequeñas partes que llevo dentro y puedo materializar…
¿De dónde nace la inspiración cuando te sientas a crear?
A veces me inspiro en fotos, en otras imágenes, y a veces se me ocurren cosas para desarrollar.
¿Cómo es un día habitual en tu taller o espacio de trabajo?
Mi espacio está pensado específicamente para la utilización de los diferentes productos que utilizo. No es grande; sin embargo, fue muy lindo disponer de los espacios pensando en cómo los usaría. Es el mismo espacio que comparto con la computadora; a su lado está la impresora láser y, enfrente de ellas, tengo un espacio para trabajar tranquila con la resina.
En tu camino como artesano/a, ¿qué ha sido lo más difícil y qué es lo más bonito que te ha regalado esta profesión? ?
Quizás el reconocimiento de la gente ha sido lo más lindo. Siempre fui muy de perfil bajo y no consideré que podría hacer cosas como las que hoy me llenan el alma. En cuanto a lo más difícil, encuentro que es la venta, ya que nunca me gustó y sé que es necesaria si quiero tener un ingreso que me ayude.
¿Ha cambiado mucho tu forma de trabajar desde que empezaste? ¿En qué lo notas?
No, lamentablemente mi trabajo de tiempo completo se va desvaneciendo; llevo la contabilidad de una empresa en forma remota, pero cada vez me sobra más tiempo. Quizás un poco por eso comencé a volcarme a la creación; si no fuera por esto, me estaría volviendo loca…
¿Tienes algún sueño o meta que te gustaría cumplir con tu proyecto artesanal?
Me encantaría poder vivir de él, pero veo ese sueño muy lejano aún… quién sabe.
Si alguien te compra por primera vez, ¿qué producto le recomendarías para empezar a conocerte?
Los posavasos
¿Cómo nace una idea nueva en tu taller? ¿Qué suele encender la chispa creativa?
A veces veo cosas que me gustan en alguna página y trato de hacer algo similar. Así fui haciendo cambios en mis diseños. Hay días en los que siento una necesidad tremenda de cortar, de pintar o de crear en el programa de vectores, y aprovecho… siempre que eso sucede salen cosas lindas.
¿Qué es lo que más orgullo te da cuando ves tus creaciones terminadas?
Es que las miro, a la gente les encantan y no puedo creer que lo haya hecho yo… siento una “especie” de orgullo.
¿Cómo fue ese momento especial de tu primera venta? ¿Lo recuerdas con cariño?
Sí, fue mágico. Un amigo me pidió una base para su “mate” y la diseñé de cero. Fue mi primera venta y la primera vez que diseñaba algo que no existía.
¿Te ha pasado algo emocionante o inesperado gracias a tu trabajo artesanal?
Me sentí muy emocionada en mi primera venta a alguien que no es del círculo de amigos. Todavía no creo que haya cerrado esa venta… jajaja.
¿Hay algo que te gustaría que la gente supiera sobre lo que haces y el esfuerzo que hay detrás?
Me encantaría tener más exposición, pero me da mucha pereza salir a vender. No he probado aún participar en ferias artesanales; es algo que contemplo.
¿Qué crees que valora más la gente cuando compra algo hecho a mano, con mimo y dedicación?
Comprar algo artesanal para mí siempre ha sido muy especial. Nunca imaginé que algún día yo podría estar en esos zapatos. Siempre admiré el trabajo minucioso y delicado de los artesanos, en los que se ve el cariño envolvente en lo que hacen.
Si tuvieras que describir el estilo de tus creaciones, ¿cómo lo harías?
Pues no lo sé… es que simplemente trato de embellecer algo con un toque personal.
¿Qué crees que hace única tu propuesta entre otros artesanos y artesanas?
Quizás la mezcla de materiales.
¿Alguna vez te han pedido algo muy original o fuera de lo común?
Mi primera venta, la base para el “mate”… busqué modelos para inspirarme y no encontré, así que tuve que inventarlo.
La historia de Sandra demuestra que la creatividad puede aparecer en cualquier momento y convertirse en algo mucho más grande. Sus piezas no solo destacan por su originalidad, sino por la mezcla de materiales, emociones y proceso que hay detrás de cada una. Desde CreayVendelo, le agradecemos que haya compartido su experiencia y le deseamos que siga creando, evolucionando y sorprendiendo con cada nuevo diseño.